Por casualidades de la vida he ido en cinco ocasiones en los últimos quince días a comer a restaurantes de playa situados en el paseo marítimo y querido lector, si tiene algún tipo de relación con este tipo de establecimientos le agradecería tomara nota de los siguientes comentarios.
Seguro que ha notado que, “esto ya no es lo que era”. Efectivamente, en los últimos años, el turismo en España se está abriendo hacia otro tipo de producto distinto del “Sol y Playa” que ha mantenido rebosante los paseos marítimos de nuestras costas. Entre este cambio de formato (hacia otro tipo de turismo) y el descenso de tráfico a nivel mundial podemos decir sin rodeos que “esto ya no es lo que era”. Bien, como ya ha pasado la época en que teníamos colas en la puerta del restaurante y doblábamos y doblábamos es tiempo de autoevaluarnos y hacer un chequeo de lo que estamos haciendo bien y de lo que podemos mejorar.
Si tuviese que resaltar algunos puntos, estos serían los errores que más se dan en estos establecimientos:

1.- ¡¡NO AVASALLE!! En general, los europeos odiamos sentirnos avasallados, que nos agarren y que nos intimiden para realizar una acción. A diferencia de otras culturas, la europea prefiere el acercamiento cortés, en su justa medida, afable y que transmita confianza.
2.- Extreme la amabilidad: si el Cliente se siente tratado con dejadez y a veces con desprecio NO VOLVERÁ
Por esto, reflexione sobre su grado de motivación, la del propietario y la motivación del equipo, en especial el de sala.
3.- Cuide su oferta: presente de forma adecuada su oferta gastronómica, invierta un mínimo en su imagen y no caiga en el abandono y la desidia: soportes de cartas impersonales, soportes sucios, manchas por doquier, faltas de ortografía… Procure que sea sugerente, clara y concisa, fotos renovadas, imágenes que vendan…. Son algunos de los detalles que necesita vigilar de forma prioritaria. ¿Concibe ud. Ir a comprar ropa a Zara y ver prendas con manchas, que huelan mal, ropa del año 1992? Obviamente no. SU CLIENTE TAMPOCO
4.- Higiene personal: el estar al lado del mar tiene sus ventajas e inconvenientes. Entre los últimos el inconveniente de sufrir el calor y la humedad de los meses de verano. Extreme la higiene de su equipo. Exija higiene personal cuantas veces sea necesario al cabo del día y no escatime en uniformes. El Cliente relaciona directamente la imagen-higiene del personal con el establecimiento.
5.- Estrategia de precios: fije un precio relativamente beneficioso para usted pero ¡NO ABUSE! Puede optar por la estrategia de fijar precios abusivos si su producto es extremadamente demandado. En la actualidad raramente se da esta situación por lo que es preferible que el Cliente repita varias veces a lo largo de su estancia.
6.- Confianza: en la coyuntura actual, uno de los aspectos más valorados por sus Clientes es LA CONFIANZA . NO ENGAÑE, utilice el todo incluido con precio cerrado y especificando el contenido de la oferta. Si el Cliente se lleva una sorpresa al final de su estancia NO VOLVERÁ.
7.- No desilusione: analice su oferta y procure mantenerla en vigor todos los días. Es frecuente escuchar por parte del camarero “No, de este no tengo” “Eso se me ha terminado” “ De esto tampoco”. A sus Clientes les ocurre lo mismo que a usted cuando está en Zara, ve una prenda que le gusta y…… no hay talla…
8.- Factura correcta: hoy en día cuesta muy poco disponer de un sistema de facturación sencillo, ágil y económico, olvídese de las facturas hechas a mano o los tickets que no coinciden con lo solicitado por los Clientes. Repito que su Cliente en estos momentos más que nunca valora la seguridad y la confianza y si usted se la da, Él, volverá a hacer negocios con usted.
Las cosas cambian y la vida evoluciona y no debemos conformarnos con lo que somos y tenemos. Sólo con la búsqueda de la mejora constante y la inversión (pequeña pero continuada) en personal y medios será capaz de superar el momento actual y obtener una posición estable en su mercado. Atrás quedaron los años en que nos sobraba Clientela. Es hora de adaptarnos a la nueva situación.
Por favor, cuide con detalle estos puntos arriba mencionados, irán en beneficio suyo a medio y largo plazo y contribuirá a dignificar nuestro sector, en ocasiones desprestigiado por nosotros mismos.
Seguro que ha notado que, “esto ya no es lo que era”. Efectivamente, en los últimos años, el turismo en España se está abriendo hacia otro tipo de producto distinto del “Sol y Playa” que ha mantenido rebosante los paseos marítimos de nuestras costas. Entre este cambio de formato (hacia otro tipo de turismo) y el descenso de tráfico a nivel mundial podemos decir sin rodeos que “esto ya no es lo que era”. Bien, como ya ha pasado la época en que teníamos colas en la puerta del restaurante y doblábamos y doblábamos es tiempo de autoevaluarnos y hacer un chequeo de lo que estamos haciendo bien y de lo que podemos mejorar.
Si tuviese que resaltar algunos puntos, estos serían los errores que más se dan en estos establecimientos:

1.- ¡¡NO AVASALLE!! En general, los europeos odiamos sentirnos avasallados, que nos agarren y que nos intimiden para realizar una acción. A diferencia de otras culturas, la europea prefiere el acercamiento cortés, en su justa medida, afable y que transmita confianza.
2.- Extreme la amabilidad: si el Cliente se siente tratado con dejadez y a veces con desprecio NO VOLVERÁ
Por esto, reflexione sobre su grado de motivación, la del propietario y la motivación del equipo, en especial el de sala.
3.- Cuide su oferta: presente de forma adecuada su oferta gastronómica, invierta un mínimo en su imagen y no caiga en el abandono y la desidia: soportes de cartas impersonales, soportes sucios, manchas por doquier, faltas de ortografía… Procure que sea sugerente, clara y concisa, fotos renovadas, imágenes que vendan…. Son algunos de los detalles que necesita vigilar de forma prioritaria. ¿Concibe ud. Ir a comprar ropa a Zara y ver prendas con manchas, que huelan mal, ropa del año 1992? Obviamente no. SU CLIENTE TAMPOCO
4.- Higiene personal: el estar al lado del mar tiene sus ventajas e inconvenientes. Entre los últimos el inconveniente de sufrir el calor y la humedad de los meses de verano. Extreme la higiene de su equipo. Exija higiene personal cuantas veces sea necesario al cabo del día y no escatime en uniformes. El Cliente relaciona directamente la imagen-higiene del personal con el establecimiento.
5.- Estrategia de precios: fije un precio relativamente beneficioso para usted pero ¡NO ABUSE! Puede optar por la estrategia de fijar precios abusivos si su producto es extremadamente demandado. En la actualidad raramente se da esta situación por lo que es preferible que el Cliente repita varias veces a lo largo de su estancia.
6.- Confianza: en la coyuntura actual, uno de los aspectos más valorados por sus Clientes es LA CONFIANZA . NO ENGAÑE, utilice el todo incluido con precio cerrado y especificando el contenido de la oferta. Si el Cliente se lleva una sorpresa al final de su estancia NO VOLVERÁ.
7.- No desilusione: analice su oferta y procure mantenerla en vigor todos los días. Es frecuente escuchar por parte del camarero “No, de este no tengo” “Eso se me ha terminado” “ De esto tampoco”. A sus Clientes les ocurre lo mismo que a usted cuando está en Zara, ve una prenda que le gusta y…… no hay talla…
8.- Factura correcta: hoy en día cuesta muy poco disponer de un sistema de facturación sencillo, ágil y económico, olvídese de las facturas hechas a mano o los tickets que no coinciden con lo solicitado por los Clientes. Repito que su Cliente en estos momentos más que nunca valora la seguridad y la confianza y si usted se la da, Él, volverá a hacer negocios con usted.Las cosas cambian y la vida evoluciona y no debemos conformarnos con lo que somos y tenemos. Sólo con la búsqueda de la mejora constante y la inversión (pequeña pero continuada) en personal y medios será capaz de superar el momento actual y obtener una posición estable en su mercado. Atrás quedaron los años en que nos sobraba Clientela. Es hora de adaptarnos a la nueva situación.
Por favor, cuide con detalle estos puntos arriba mencionados, irán en beneficio suyo a medio y largo plazo y contribuirá a dignificar nuestro sector, en ocasiones desprestigiado por nosotros mismos.
