
En este mes de agosto que ya termina se sucede año tras año un "baile" de clientes de unos negocios a otros. Por ser el mes de vacaciones por excelencia en el que el 85% de empresas cierra se produce un movimiento de los clientes habituales hacia otras empresas distintas en búsca del servicio deseado. Ocurre en establecimientos hosteleros, peluquerías, talleres, asesorías... Pocos negocios escapan a este pequeño riesgo. Es aquí donde el pequeño empresario ha de saber aprovechar la ocasión para esmerarse en atender con un plus de calidad a los nuevos clientes circunstanciales, unos clientes que, por casualidad pueden convertirse en habituales de todo el año.
La media de calidad en nuestro servicio global no ha de ser descuidada en ningún momento pero hay que aprovechar estas oportunidades (vacaciones estivales, semana santa, puentes) para captar nuevos clientes dándole una atención y un servicio mejor si cabe.
Agosto es un buen momento para "pescar".
Juan León
Consultor de empresas turísticas
CGR Consulting